martes, 27 de agosto de 2019

Autogol - Ricardo Silva Romero


Mi primer libro leído de Ricardo Silva Romero Autogol es un libro principalmente sobre Colombia, lo que nos ha marcado, estigmatizado y gobernado, es un pedacito de historia, es decir, la historia de la desgracia, del horror, de la locura colectiva, con una excusa narrativa de fondo que es el fútbol, un hecho real, verídico y verificable por las lagrimas y el sufrimiento de una familia que es más grande que los Escobar Saldarriaga, es la familia del fútbol colombiano que tuvo que derramar lagrimas sobre una tumba que tenía inhumado el cadáver de Andres, el caballero del fútbol.

Pero sí bien es la narración trágica de la muerte de un futbolista es más que nada la tragi-comedia de un comentarista deportivo, Pepe calderón Tovar, que sumó y sumó las derrotas de su vida, las calamidades domésticas que van dejando huellas indelebles, sumó también a todo eso una apuesta exorbitante de dinero a favor de la selección colombiana de fútbol, la gran favorita a llevarse el título mundial en el año de 1994, una oda a la credulidad de un pueblo que ha visto cómo le han mentido, robado y desgarrado sus ilusiones: políticos, narcos, empresarios y toda la historia misma de un país que se ha castigado, se ha flagelado e infringido un dolor tan insoportable como ruidoso y penoso.
Con un panorama histórico de este tamaño había que ser muy inocente para pensar que Colombia, una selección con escasos pasos en el mundo del fútbol pudiera ganar el máximo trofeo, la gloria absoluta, el respeto y admiración de los que sí hacían parte del olimpo del deporte más lindo del mundo, Brasil, Italia, Alemania; había que ser muy optimista.



Francisco "Pacho" Maturana el artífice de esa banda que sonaba a carnaval supo reconocer que no era fácil llegar de la nada y decir, ahí vamos nosotros, denos un lugar con ustedes, es que jugamos como los dioses y nuestro lugar está justo ahí, en el olimpo; pero no, no era nada fácil, había que jugar y ganar y enfrentarse a ellos, pero primero, primero estaba la ronda de grupos, la que empezó mal contra Rumania y se quebró contra EEUU en el preciso momento en que un jugador marcado con la 2 en la espalda y vestido de amarillo tuvo la desgracia de anotar un gol en su propia puerta y desatar la locura que provoca darse cuenta que todo en lo que has tenido fe, se ha ido a la mierda y te tenés que quedar con la sensación de haber sido timado,engañado y pisoteado, como será el día en que todos los crédulos de este mundo tengan que aprender a las malas que no hay ningún dios que los salve de nada, primero porque no hay nada que salvar y segundo porque quien quisiera salvarnos? 

Creo que este es el tema fundamental de esta novela, la cólera colectiva, la rabia, la desazón, el trago amargo que nos quema a todos por dentro como país, como habitantes del mundo, como raza, porque no digamos que es solo la historia de Colombia, no qué va, es prueba, fue lo que llaman en estadística la muestra de una investigación, pero que en realidad lo que cuenta esta historia es la condición humana cuando se ve vapuleada, desahuciada y despojada de lo poco que nos queda y entonces, de qué somos capaces? de pensar al menos " como para matar a este malparido,no? " 

Siempre hay un mártir, siempre alguien o algo tiene que pagar, porque nos queda grande entender y aceptar que no somos nada, que no tenemos importancia, que nuestra felicidad no es cosa para tomarse en serio, y si las cosas no nos salen bien? pues que pague alguien y ese alguien tuvo nombre propio: Andrés.

Pepe Calderon Tovar perdió la voz en pleno partido, no pudo volver a decir una sola palabra, no volvió a comentar un sólo partido de fútbol en lo que le restó de vida, ese revés en sus planes, lo que iba hacer con todo ese dinero que iba ganar cuando Colombia levantara el trofeo del mundial de fútbol, comprarle a su esposa Cecilia todo lo que ella se merecía, para que lo volviera a ver con amor, como un hombre de verdad, gallardo, valiente, darle a su familia una mejor vida, comprarse cosas que lo distinguieran para valer un poco más; en ese momento sumó lo que le faltaba para perder el control, disparatarse  por completo y saber que sólo había una manera de remediarlo todo, matar a ese hombre que le había quitado la vida.




No tuvo la suerte al fin,otros se llevaron por delante al que cometió ese autogolazo, lo dejaron ignominioso a las afueras de una discoteca después de haber venido a poner la cara, seis disparos con un revolver calibre 38 le quitaron la vida y nadie recuperó nada, ese mártir no sirvió para mejorar al fútbol colombiano, ni sirvió para recuperar la dignidad o el dinero o la ansiada felicidad.

Yo me quedo con el éxtasis de un gol, con la euforia casi adictiva de ganar un torneo de fútbol que nos hace querer siempre más, me guardo los recuerdos de una jugada memorable, histórica,monumental, me quedo con el fútbol, liberado de mi mismo, me olvido de mi para siempre, porque como dice Pepe al final, en su "tiempo extra" - vivir no es más que quemar tiempo para que llegue el próximo partido-, el fútbol no tiene que hacernos felices, no le carguemos con esa responsabilidad incumplible, la única razón del fútbol es si acaso hacernos olvidar por un ratico de nosotros mismos, liberarnos de la carga absurda de existir, regalarnos la ceguera bendita de gritar gol como un imbécil.








sábado, 10 de agosto de 2019

El ojo dictador.


Dominio de autoridad moral, y con dominio me refiero a esa palabra leguleya que significa derecho de propiedad y no a la más docta y disciplinada gestión de sus impulsos mediante el raciocinio y la introspección de los actos propios y observados que nos llevan por el camino menos tortuoso tanto para uno como para los demás ( y aquí incluyo animales de toda índole desde bichos hasta humanos) y es que pretendo salvarnos del dominio público de los mass media, de las tendencias o de todo lo políticamente correcto que sólo sabe imponer como dictador enloquecido pautas de conducta.

Que a través de la historia estas pautas han cambiado o se han impuesto según la evolución natural de los pueblos, creencias, religiones lugares físicos que con sus rigores climáticos han terminado por imponer sus leyes a costa de sangre. frío y sudor. La historia moral del mundo ha sido tan diversa como pueblos, lenguas, y personas han pisado esta tierra que sólo por ahora, este espacio temporal que nos ha tocado vivir, es nuestra.

Y ha tomado tiempo para cada una de esas personas pertenecientes a cada comunidad, secta o lo que mejor les parezca o en su defecto hayan nacido dentro de ellas sin posibilidades de renuncia; ha tomado tiempo conformar una idea , vivirla y protegerla, conservarla y darla en herencia como una virtud tal vez, lo cual no las deja exentas de locura pero siempre expuestas al dialogo con lo opuesto, con lo otro, con el pueblo de al lado, con sus propios corazones solitarios que podían gemir en lo más profundo de sus entrañas, diciendo o sintiendo que no estaba bien ese supuesto bien supremo que había aprehendido desde sus primeros años de vida y al final te quedaba o les quedaba la sedición, la unión con otros corazones que palpitaban igual o más fuerte que el suyo propio y así dar comienzo a algo nuevo a otra forma de ser y de sentir y de relacionarse con su entorno y sus frutos y dar forma a nuevos mundos y sociedades y era evidente que el ejercicio de la moral servía como base para construir imperios, ciudades, estados y familias, grupos de amigos y relaciones amorosas que podían ser en sí mismas un entramado de códigos conductuales tan diversos que si acaso y por las dudas era posible sentir la ilusión de la libertad.

Y ahora, ¿qué nos queda? Un dictador global que impone rompiendo los cursos naturales del tiempo y el espacio, por igual y sin discriminación, de una manera democrática y justa mes a mes, día a día la orden tácita de una manera correcta, de un imperativo social, emocional, afectivo, esa voz dice, como un gran hermano que nadie puede siquiera suponer, la manera correcta de amar o de olvidar, la manera correcta de cantar o de qué cantar y cuándo y dónde, y la manera perfecta de vivir( cómo comer, cagar, follar, trabajar, aprender, etc, etc, etc ) un dictador que se alimenta de nuestra más notable debilidad, las ganas inmensas de ser valorados, pobres de nosotros buscando consuelo día a día en los ojos del gran hermano, sedados por el Soma publicitario de este mundo feliz, global, demencial olvidado por completo de la negatividad que supone lo opuesto. Vivimos la apariencia no la vida, intentemos lo imposible, demos marcha atrás voluntariamente hasta el punto en que cada uno tenía o mantenía viva la ilusión de la libertad, y así vivíamos y así seguíamos.  

miércoles, 7 de agosto de 2019

" OTRO " Extraño


¿De qué se trata todo esto? Hacía donde me lleva esta falta de emociones; siento vergüenza muy adentro, solo para mí, de no sentir absolutamente nada, me da vergüenza decir, insinuar querer hacer suponer que vivo. ¿Vivir es a acaso respirar? ¿Y si dejo todo? Y si busco la vida en su ausencia, acaso pueda encontrar lo que me hace falta donde nadie antes ha buscado, tengo ese sentimiento de saberme sujeto de otra historia, de otros modos, de otros sentires, ¿de una manera distinta de estar vivo si acaso es esto posible?

Como una vida prehistórica, antes de que el mundo fuera mundo, antes siquiera de la sofisticación que nos acusa como seres complicados, ¿ser complicado? ¿Es decir, ser un entramado de deseos, de sueños, de metas de ilusiones, pero, acaso son de alguien esas ilusiones esas metas esos sueños y esos deseos, existe alguien que pueda decir que un sueño es su sueño? ¿Podemos desasirnos del rebaño? ¿Acaso podemos ser sujetos sujetos a nosotros mismos? 

Ilusiones, sí, ilusión de unidad, de ser sólo uno, vaya que somos todos y eso me hace sufrir indeciblemente, nada tengo que sea una expresión inexpresable por otros, cuánto desasosiego invade mi ego, mi presencia, ¿mi? Todos, quiero decir todos en vez de mí, yo no existo, maldita sea odio no existir, no puedo aceptar no existir mi cuerpo estalla de engaño, maldito por saber la maldición original, quisiera tener la sabiduría para vivir a través del entendimiento como única libertad posible.
Hasta los libros me han dejado a un lado, que con tanto celo los guardé de los otros, de lo otro; tengo un grito atorado en la falange, quiere decir que no soy humano que una vez afuera, una vez expulse ese grito me convertiré no en otro, despreciable posibilidad, me convertiré en OTRO, en nada que sea posible para nadie más, para estar más cerca del plano físico que se me escapa, porque no es misterio, no, es posibilidad material, y no es eliminar la consciencia como un buda inmaculado, deben estar errados todos los monjes de este mundo, todos los sacerdotes y fieles y entregados, ha de ser todo lo contrario, pero que difícil es decirlo, primero porque lo digo a ustedes, y ya es una imposibilidad de mi arte, que sólo puede poner de manifiesto lo que es este rayo indeseable que soy “ yo “ que no soy yo, y de ninguna manera mi arte es para nadie que no sea “ yo “ sólo esto entiende mi lenguaje, porque la libertad es deshacer el código que todos interpretan como lenguaje y codificar uno indescifrable para mi arte que va hacía “mí” y nadie que no sea mi sustancia aprenderá siquiera a interpretarlo, porque la libertad es la indescifrabilidad de “ mí “ lenguaje, puedes entenderme, pobre, hombre? Espero que no, porque de lo contrario habré fracasado y tendré que comenzar de nuevo cada segundo hasta que no tenga nada que lamentar o lamentarme y sea tan extraño que de asco absoluto.

Efigie



El agua brota del grifo primero fría y luego va ganando temperatura a la vez que él juega con la llave para evitar pelarse la piel con un fogonazo brusco de agua hirviendo, mira al cielo por la ventana minúscula que deja colar los incipientes rayos del sol - será un día de verano - que lo terminan de despertar y siente que la parsimonia del sueño lo va dejando poco a poco, abandona el estupor que inhibe sus facultades mentales para entender al fin que un día comienza - porque es algo que debemos entender día tras día - y saldrá de la ducha a esa pequeña batalla contra la piel de gallina, no querrá verse como un desplumado inofensivo, cosa que siempre le causa lastima en un hombre hecho y derecho - como siempre le decía su madre que algún día lo sería -   que a estas alturas de la partida va por los treinta y con ganas de seguir, aunque no sepa para qué o con qué intensión lo quiere, pero siente en lo más profundo de su psique que debe continuar - como un llamado de su genética o mejor, de la genética de todos, que de alguna manera biológica somos el mismo o parte de lo mismo quiero decir - y acepta ese llamado o esa obligación con la voluntad inquebrantable de la especie que le grita: levántate y anda hijo mio que hoy debes hacer.


La noche anterior había llegado tarde, con la derrota a cuestas - y no es que sea un derrotista, es que todos lo somos día tras día, nadie gana nunca, ya verán, o tal vez quién sabe haya alguna posibilidad, una manera de salir ileso de un jaque a muerte, una jugada maestra que al fin nos ponga de cara frente a la victoria así sea lo último que hagamos en el juego- abrió la nevera, sacó el queso, dos tajadas de pan, mantequilla,chocolate, un huevo, dos tostadas; la tele abrió los ojos para él mientras engullía la comida casi sin pensárselo demasiado, al terminar no se habrá enterado qué comió o cuando, sí estaba bueno o no, caliente o frío, se habrá sentido al fin satisfecho, una pequeña alegría sin importancia.

Se ha habituado a contar sus pasos, uno dos tres cuatro cinco seis siete ocho nueve diez.....vuelta a la izquierda un poco de frente luego otra vez a la izquierda - como un podómetro pero sin quemador de calorías- luego a la estación del tren, una dos tres cuatro cinco seis siete ocho nueve diez...escalas y justo ahí mira al reloj, se entera que quedan menos de dos minutos para que llegue el próximo tren - que tendrá seis vagones y ocupará todo el ancho de la plataforma de abordaje-abre el bolso,saca las gafas las limpia con detenimiento, siempre es una labor que exige paciencia y empeño, al fin lo ha logrado, liberar los lentes de todas las partículas molestas que no impiden la visión de ninguna manera aunque verlas libres de polvo le otorgan otra alegría sin importancia, ya habrá empezado a leer sin importarle que pronto se tendrá que parar y embutirse junto con la horda de laboristas que lo rodean en alguno de los vagones del tren- que solo dará un tiempo determinado deliberadamente para durar treinta segundos, acondicionamiento que se ha vuelto civismo para todos los laboristas -sin dejar de leer en ningún momento y si al fin logra concentrarse en la lectura - pese a los codos que se adentran en algunas partes blandas de su cuerpo sin olvidar los inevitables estrujones y disculpas consiguientes a la consabida acción de golpear sin querer o queriendo eso no importa de ninguna manera - como es su deseo naturalmente será una minúscula alegría y nada más que eso.

Detenerse, ya lo ha pensado antes...cuantos pasos da al día ha perdido la cuenta - los olvida porque lee lo que dura un viaje- y es tan irrelevante su tarea que no puede recordarlos de ninguna manera, y ha pensado garabatear el número en la palma de la mano y así retomarlo luego, cuando llegue a su destino, pero siempre olvida también llevar consigo un bolígrafo y además es tan desinteresado que olvida dejar de leer para caminar y nunca se entera cómo llega a su destino y olvida también en muchas de las veces lo que leía caminando - y como es sobre todo un lector de vagón - así que sólo espera volver al tren luego de mucho hacer o poco hacer eso él mismo no lo sabe o no lo entiende o no lo quiere entender para intentar una vez mas la concentración necesaria para retomar la historia justo donde la dejó antes de empezar a caminar de nuevo.

camina, uno tras otro van los pasos,sucediéndose siempre bordeando ese jaque final que dura lo de una vida, estalla una neurona al fin y la jugada se va precipitando a su cabeza, no sabe que la siente o que la piensa pero está ahí, ya ha nacido - justo en él es algo que nunca va a entender,no lo va a entender en lo que le queda del juego, porque se va a mantener en esa jugada que habrá sido la última una vez la acometa- así que termina los pasos cotidianos y se dispone a subir las escaleras de la estación del tren y es ahí, justo cuando descarga el pie derecho completo en la primera escala, ya no habrá mas movimiento - eso es, cesar el movimiento sin dejar de existir- el pie izquierdo ya nunca dará ese segundo paso, los laboristas se molestan un poco aunque no demasiado, deben seguir naturalmente, así que lo evaden, lo rodean, suben las escalas - muchos sin mirar atrás - lo dejan abajo seguros de que dará el paso y todos los demás que le hacen falta,piensan que así será - es aún temprano, queda todo un día por acabarse - y se sorprenden al verlo al medio día en las noticias, aún petrificado, inmóvil, nada más que respirando, haciendo absolutamente nada.

Tendrán que tomarse el atrevimiento de hurgar en sus pertenencias - uno de los guardas de la estación ha tomado su teléfono móvil, habla con alguien, asiente con la cabeza, gesticula- sin sentirse por ello inoportunos, nada les parece transgresor al verlo casi monumental, tieso como un premio de madera, habrán hecho lo que creyeron correcto y sin embargo hacen apagar las cámaras de televisión, no quieren que todos vean como se llevan a un hombre tieso, de aproximadamente unos treinta años, con una sonrisa que se dibuja en su cara de estatua humana. lo han llevado a un centro de rehabilitación pero ningún médico se ha hecho cargo de él, simplemente no le encuentran nada malo - nada se ha estropeado en este hombre - y se ven en la desesperada posición de admitir que nada ha sucedido realmente pero que no pueden explicarlo tampoco, que no hay nada que puedan hacer, que solo queda esperar.

Han pasado varias semanas, los familiares del hombre efigie como lo han llamado en los medios se han hecho cargo de él, contra todo pronostico el hombre no a bajado la guardia sigue en la misma posición, así que le han traído un pequeño banco para poner debajo del pie y así pueda conservar la forma, nada ha cambiado en la historia, el mundo,los sistemas políticos o sociales, lo único que de alguna manera aparente ha cambiado es su dispocision frente al orden supuesto y deliberado de las cosas, ahora todo- al menos las situaciones,personas y objetos- lo que esta cerca de él se concentra para hacerle funcionar como si él mismo fuera un sistema independiente del establishment.

No podemos saber qué piensa, si siente una pequeña alegría o si todas las emociones se han quedado varadas a la espera de que decida continuar, el debate es intenso aunque sabemos que no durarà mucho, pronto se ocuparan en otras cuestiones mas actuales y seguramente mas relevantes, en poco tiempo no sabremos si la jugada ultima de este hombre lo habrá hecho ganar, si habrá roto con la infinita carrera derrotista con la que nacemos a cuestas; muchos lo mas que han sentido es pena por él y no han dejado de visitarlo para dejarle algo de comida y darle ánimos, lamentando el desperdicio del tiempo,del aire, de los segundos, de las acciones, de una vida, se oye a todos estar de acuerdo en esto- cómo dejar pasar la vida así no mas- y otros muchos lo sentencian a la locura absoluta, aunque lo único que podemos tomar medianamente como cierto es que los días siguen pasando y cada vez se habla menos del tema, la memoria colectiva ha decidido seguir sin él y eso no tiene importancia alguna.







Vagabunda Bogotá - Luis Carlos Barragán

  Un viaje desquiciado al vacío con guiños surrealistas a un futuro y una realidad desconcertantes. Luis Carlos es un tipo, un tipito bast...