Salvaje, ese es el adjetivo que mejor define esta película del director Jonás Cuarón, joven, mexicano y desconocido para mi, es la primera película que veo y parece que es bastante bueno.
La frontera México-Estados Unidos, tema actual en el panorama político mundial y especialmente de estos dos países, con la ascensión al poder del magnate Donald Trump en el país del norte con tintes mesiánicos para todos los xenófobos, que se tragaron el discurso violento de un nuevo caudillo de los límites y las banderas, tema casi religioso y que se deja ver de manifiesto en la película con el nombre del protagonista Moises ( Gael Gracia Bernal) y su contra parte fanática política Sam (Jeffrey Dean Morgan) así pues tenemos a Moises en busca de la tierra prometida y al Tío Sam que no quiere por ningún motivo compartir las gracias y bendiciones de su tierra, es una sangrienta metáfora que atraviesa años de historia humana para contarnos lo mismo de siempre, muerte,odio,esperanza,sueños e ilusiones todo junto, porque lamentablemente estos ingredientes son indisociables de lo que somos.
Es la casería despiadada del hombre hacia el hombre.
Así que cuenta lo mismo de siempre, porque nos cuenta, nos relata como especie, pero no quiere decir que sea una historia gastada, es en realidad un enfoque cruel,despiadado, libre de efectos especiales y pletórico de una cruenta realidad, que no deja de avergonzarnos a los pocos que aún no damos por sentado el animal inefable,dulce y salvaje que somos, no deja de sorprendernos que aún no seamos dignos de ser llamados seres Humanos,así completamente sin tacha, que no ha dejado de sorprendernos que a pesar de años de evolución no hemos trascendido lo biológico para ganarnos un nombre más loable y noble que nos acerque, que nos conmueva y que nos lleve hacia adelante en un sentido mas humano, dejando de lado los territorios, la política, la división del trabajo, los himnos, las armas y las razas. así pues, es una historia actual como ninguna, devastadora para el humanismo y glorificada por la demencia colectiva personificada en Sam y por la miseria y el instinto de auto-conservación personificado en Moisés.
Una historia limpia, en un escenario árido que se convierte en el tercer actor de la película, que se consume los hombres y mujeres que lo atraviesan y que se deja vivir por un lobo demente y su perro prograamdo par asechar y destrozar, porque eso es lo malo de la fé ciega, que pudre y daña lo bueno, como Trucker, el perro de Sam que se convierte en el arma mas sofisticada en un campo natural, un arma contra inmigrantes, contra lo otro, un arma que ataca a todo aquel que cuente una historia diferente a la de su amo, el tío Sam.
Vértigo y pavor se apodera de nosotros cuando vemos caer uno por uno a la banda de inmigrantes que se alejaron huyendo de la miseria que ofrece su país a una peor que va directamente por ellos. No se trata de problemas geo-políticos, esa mentira que ya se ha cargado toda la historia humana, desde que empezamos a asentarnos en tribus hace 10.000 años si no de humanismo, se rebeldía contra la historia y contra todas las demás mentiras de identidad y separación, se trata de re-escribir la historia de remendar el intelecto, de curar la vida.


